domingo, 13 de octubre de 2013

Una política de la diferencia

La fuerza del teatro argentino está, en buena parte, en su capacidad de división del trabajo. Quiero decir: preferentemente, el teatro no se mete con aquello en lo que otros ya se ocupan dedicadamente, o no hace lo que otros pueden hacer mejor. Cuando quiere imitar (o robarle algunas migajas) al cine o a la televisión o al periodismo, el teatro pierde. Dividirse el trabajo...



Contenido extraido de: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/2-30201-2013-10-13.html